lunes, 26 de mayo de 2008

Naranjas





(La tercera foto son ramas moviéndose por el viento en una tormenta)

domingo, 25 de mayo de 2008

¡Venticinco de Mayo, carajo! ¡Viva la revolución! ¡Yeah!

(Parque Nacional Sierra de las Quijadas, San Luis)



Por medio del presente post, este blog (qué asco, ya usé dos palabras foráneas en una sola frase, en plena fecha patria. Vamos de nuevo).

Por medio de la presente entrada, esta página de la red mundial se suma al sentimiento patriótico que nos invade a todos los argentinos el 25 de Mayo y quizá el 9 de Julio y, tomando prestadas las voces de los habitantes de todo el país, sin permiso, declara:

1. Dios es argentino.
2. Si Dios no es argentino, Maradona sí lo es, lo cual es lo mismo.
3. Las argentinas son las más lindas; lo dice alguien que no conoce más que dos países del mundo.
4. No nos importa que el Río de la Plata esté hecho un asco, sigue siendo el más ancho del mundo.
5. De paso, odiamos que Uruguay ponga una pastera gigante tan cerca nuestro, que contamina tanto como las que ya tenemos en el país.
6. Y también de paso, nos sentimos mejores que los chilenos, paraguayos, bolivianos, brasileños, uruguayos, y no sigo la lista porque no recuerdo todos los países de América del Sur. Tampoco hace falta, si somos los mejores del mundo.
7. El Che era argentino. Acá nadie quisiera vivir como en Cuba, pero... el Che era argentino.
8. Viva Perón.
9. San Martín es más groso que Bolívar.
10. Agradecemos al grupo Infobae por repartir tantas banderitas de argentina para poner en los autos. Y entonces, cuando uno sale a la calle y ve tantos taxis vestidos de celeste y blanco, siente que lo desborda la alegría... Y cuando pone canal 26 o canal 9 y ve a Chice Gelblung contando que lo asaltaron y diciendo que "los chorros son una banda de hijos de puta", y que conoce el "olor a chorro", "la voz del chorro", y que los chorros vienen "genéticamente preparados para ser chorros", sentimos que Infobae verdaderamente representa nuestro ser nacional.

Dicho esto, podemos irnos en paz a comer locro, pastelitos, y mazamorra caliente, para las viejas sin dientes.*





* (Váyanse todos a cagar con su nacionalismo, como si las fronteras fuesen algo más que una puta línea de puntos en un mapa. Alguna vez llegará el día en que, para estar unidos, no necesitemos alguien a quien enfrentarnos.
Y vaya mi desprecio absoluto al sorete de Chiche Gelblung y a todos los que piensan como él.)

lunes, 19 de mayo de 2008

lunes, 12 de mayo de 2008

Hay pique




(Créditos a mi tío y mi primo, modelos involuntarios de la primera foto)

martes, 6 de mayo de 2008

Vida moderna


Esta afirmación refuta la creencia convencional de que la democracia moderna ha alcanzado el verdadero individualismo al libertar al individuo de todos los vínculos exteriores. Nos sentimos orgullosos de no estar sujetos a ninguna autoridad externa, de ser libres de expresar nuestros pensamientos y emociones, y damos por supuesto que esta libertad garantiza -casi de manera automática- nuestra individualidad. El derecho de expresar nuestros pensamientos, sin embargo, tiene algún significado tan sólo si somos capaces de tener pensamientos propios (...)

Es importante detenernos a considerar de qué manera nuestra cultura fomenta estas tendencias hacia el conformismo (...)

Por otra parte, muy pronto en su educación se enseña al niño a experimentar sentimientos que de ningún modo son suyos; de modo particular, a sentir simpatía hacia la gente, a mostrarse amistoso con todos sin ejercer discriminaciones críticas, y a sonreír. Aquello que la educación no puede conseguir se cumple luego por medio de la presión social. Si usted no sonríe se dirá que no tiene "un carácter agradable"... y usted necesita tenerlo si anhela vender sus servicios, ya sea como camarera, dependiente de comercio o médico (...)

En nuestra sociedad se desaprueban, en general, las emociones (...) Ser "emotivo" se ha vuelto sinónimo de ser enfermizo o desequilibrado (...) Por otro lado, la psiquiatría, enriquecida por estos mismos descubrimientos de Freud, se ha vuelto instrumento de aquellas tendencias predominantes en la manipulación de la personalidad humana. Muchos psiquiatras, incluso psicoanalistas, han dibujado un cuadro de la personalidad "normal", que no es nunca demasiado triste, ni demasiado airada o demasiado excitada. Emplean palabras como "infantil" o "neurótico" para denunciar aquellos rasgos o tipos de personalidad que no son conformes al modelo convencional del individuo "normal". Este tipo de influencias es, en cierto sentido, más peligroso aún que las formas antiguas y por cierto más francas de llamar las cosas. Entonces el individuo sabía al menos que había alguna persona o doctrina que lo criticaba y estaba así en condiciones de defenderse: ¿pero quién puede ahora contra la "ciencia"?

Una tergiversación idéntica a la de los sentimientos y emociones sufre el pensamiento original. Desde los comienzos mismos de la educación, el pensamiento original es desaprobado, llenándose la cabeza la gente con pensamientos hechos (...) Prevalece la superstición patética de que sabiendo más y más hechos se puede llegar a un conocimiento de la realidad. De este modo se desacargan en la cabeza de los estudiantes centenares de hechos aislados e inconexos (...)

Lo que se ha dicho acerca de la carencia de originalidad en el pensamiento y la emoción, vale también para la voluntad. Darse cuenta de ello es especialmente difícil; en todo caso parecería que el hombre moderno tuviese demasiados deseos, y que justamente su único problema residiese en el hecho de que, si bien sabe lo que quiere, no puede conseguirlo. Empleamos toda nuestra energía con el fin de lograr nuestros deseos, y en su mayoría las personas nunca discuten las premisas de tal actividad; jamás se preguntan si saben realmente cuáles son sus verdaderos deseos. No se detienen a pensar si los fines perseguidos representan algo que ellos, ellos mismos, desean. En la escuela quieren buenas notas, y cuando son adultos desean lograr cada vez más éxito, acumular cada vez más dinero, poseer más prestigio, comprar mejores automóviles, ir a los mejores lugares, y cosas semejantes (...)

Detrás de una fachada de satisfacción y optimismo, el hombre moderno está al borde de la desesperación. Se aferra perdidamente a la noción de individualidad, quiere ser diferente, y no hay recomendación mejor para alguna cosa que la de decir que es "diferente". Se nos informa el nombre individual del empleado del ferrocarril a quien compramos los billetes; maletas, naipes y radios son "personalizados", colocándoles las iniciales de su dueño. Todo esto indica la existencia de un hambre de diferencia, y sin embargo, se trata de los últimos vestigios de personalidad que todavía subsisten. El hombre moderno está hambriento de vida. Pero puesto que no puede experimentar la vida como actividad espontánea, acepta como sucedáneo cualquier cosa que pueda causar excitación o estremecimiento: bebidas, deportes o la identificación con la vida ilusoria de los personajes ficticios de la pantalla (...)



("El miedo a la libertad", Erich Fromm. Capítulo VII, "Libertad y democracia".)

viernes, 2 de mayo de 2008

Breve regreso



Pequeño retorno al 3ds, después de tanto tiempo de ausencia.
La plaza con la fuente la tengo en proceso desde hace como dos años, y creo que nunca va a estar terminada.